Comprar un coche eléctrico es una decisión inteligente,
sostenible y, seamos sinceros, bastante emocionante. Pero antes de que te
sientas como un visionario del futuro al volante, hay algo de lo que nadie
habla: ¿está tu casa preparada para este cambio? No todo es enchufarlo y
olvidarse. De hecho, son varios los fallos que podemos llegar a cometer al estrenar
un coche eléctrico. Hoy, venimos a explicarlos todos.
Piénsalo. Ya tienes preparado tu garaje
para un coche eléctrico. Llevas meses planeándolo. Semanas esperando
que te den tu unidad. Por fin la estás llevando a tu casa y, sin casi venir a
cuento, te das cuenta que algo está saliendo mal.
¿Y qué podemos hacer? Bueno, prácticamente no hay nada que
no se pueda solucionar en esta vida. Pero, si nos permites, lo ideal será que
te prepares con antelación y dejes todo bien preparado para evitar situaciones
nada deseables.
Principales fallos que cometemos al estrenar un coche eléctrico
Aquí van algunos errores que muchos cometen al estrenar
un coche eléctrico y cómo evitarlos.
- Creer que cualquier enchufe sirvePrimer error de novato: pensar que puedes cargar tu flamante coche eléctrico en el enchufe del garaje como si fuera el móvil. Técnicamente, sí, pero la carga puede durar toda una eternidad y sobrecargar la instalación. Lo ideal es instalar un wallbox, un cargador específico que reducirá los tiempos de carga y optimizará el consumo.
- No revisar la instalación eléctricaSi tu casa es más antigua que la idea del coche eléctrico, es posible que la instalación eléctrica no esté preparada para soportar la carga adicional. Antes de estrenar tu vehículo, un electricista debería revisar que el sistema aguante la potencia necesaria sin provocar apagones en toda la casa.
- Olvidarse de la tarifa eléctrica adecuadaMás situaciones en las que estrenar un coche eléctrico puede convertirse en una pesadilla: la sorpresa en la factura. No es lo mismo cargar el coche con una tarifa estándar que con una tarifa específica para vehículos eléctricos, que suele ofrecer precios más bajos en determinadas franjas horarias. Elegir mal puede traducirse en un aumento inesperado del gasto eléctrico.
- No planificar dónde aparcar y cargarSi vives en un edificio de viviendas y piensas que instalar un punto de carga en el garaje comunitario es un trámite rápido, prepárate para una pequeña odisea burocrática. Si no tienes garaje privado, dependerás de la red de carga pública, lo que puede ser un problema si no hay puntos cercanos. Mejor anticiparse a esto antes de hacer la compra.
- Subestimar el alcance de la autonomíaSí, el coche eléctrico tiene una autonomía impresionante… hasta que te das cuenta de que no calculaste bien la distancia hasta la próxima estación de carga. Muchos nuevos propietarios aprenden por las malas que no es lo mismo llenar un depósito en cinco minutos que esperar una hora a que la batería recargue lo suficiente.
- No aprovechar la energía solarSi tienes paneles solares en casa y no los usas para cargar tu coche eléctrico, estás dejando pasar una oportunidad de oro para reducir costes y mejorar la eficiencia energética. Integrar la carga con un sistema de autoconsumo puede ser una inversión que a la larga te haga ahorrar bastante.
Tener un coche eléctrico es una gran decisión, pero como
todo cambio, requiere adaptaciones. Evita estos errores y la transición será
mucho más fácil y eficiente.