martes, 25 de marzo de 2025

¿Cuáles son los cuatro electrodomésticos que más energía consumen y cómo puedes minimizar ese gasto?


 

Intentar que tu hogar sea lo más eficiente posible ya no es algo opcional o que debas hacer solo por motivos económicos: ha pasado a convertirse en un gesto tan responsable como necesario para poner freno a la actual situación medioambiental.


Porque, aunque no lo parezca, pequeños cambios domésticos pueden llegar a ser claves para reducir el impacto de nuestra vida en el entorno, además de ayudarte, obviamente, a controlar el gasto en la factura de electricidad. En un contexto en el que la demanda energética sigue en aumento, optimizar el consumo de los electrodomésticos es una estrategia fundamental tanto para el ahorro económico como para la sostenibilidad doméstica.


Pero, ¿cuáles dirías que son los electrodomésticos que más energía consumen? Pues entre todos los dispositivos eléctricos presentes en una vivienda, hay cuatro que destacan por su elevado consumo. Identificarlos y aplicar medidas para reducir su impacto puede marcar una gran diferencia, ¡toma nota!


Ojo a estos cuatro electrodomésticos que más energía consumen

1. Frigorífico y congelador

El frigorífico es el electrodoméstico con mayor consumo energético, ya que funciona de manera continuada las 24 horas del día. Su gasto representa entre el 25 % y el 30 % del total de la energía eléctrica de una vivienda promedio, de ahí que tener en cuenta estos aspectos para reducir el gasto energético sea tan importante:

> Cómo reducir su consumo:

  • Mantener una temperatura óptima: 4-5°C en el frigorífico y -18°C en el congelador.

  • Evitar abrir la puerta con frecuencia y asegurarse de que el cierre es hermético.

  • No introducir alimentos calientes, ya que obliga al motor a trabajar más.

  • Limpiar regularmente las bobinas del condensador para mejorar su eficiencia.

  • Optar por modelos con clasificación energética A o superior.

2. Lavadora y secadora

El uso frecuente de la lavadora y la secadora supone un importante consumo energético, especialmente en programas de lavado con agua caliente y en el secado por resistencia térmica. Estos electrodomésticos pueden representar hasta un 15 % del consumo total de electricidad del hogar y su consumo puede minimizarse así:

> Cómo reducir su consumo:

  • Lavar con agua fría siempre que sea posible.

  • Utilizar programas eco y cargas completas para optimizar el rendimiento.

  • Limpiar el filtro de la secadora con frecuencia para evitar que trabaje más de lo necesario.

  • Si es viable, secar la ropa al aire en lugar de usar la secadora.

3. Horno eléctrico

El horno es otro de los electrodomésticos que más energía consumen, especialmente cuando se utiliza a altas temperaturas durante tiempos prolongados. Puede representar entre el 10 % y el 12 % del consumo total.

> Cómo reducir su consumo:

  • Evitar abrir la puerta durante la cocción para no perder calor.

  • Utilizar recipientes adecuados que favorezcan una mejor distribución térmica.

  • Aprovechar el calor residual apagando el horno un tiempo antes de finalizar la cocción.

  • Emplear el microondas o freidoras de aire para preparaciones más rápidas y eficientes.

4. Aire acondicionado y calefacción eléctrica

Los sistemas de climatización representan uno de los mayores consumos de energía, especialmente en temporadas de temperaturas extremas. En algunos hogares, pueden suponer hasta el 40 % del consumo total.

> Cómo reducir su consumo:

  • Mantener una temperatura estable: en verano, alrededor de 24°C; en invierno, entre 19-21°C.

  • Aislar correctamente la vivienda para evitar pérdidas térmicas.

  • Usar ventiladores como alternativa al aire acondicionado en días moderadamente cálidos.

  • Realizar un mantenimiento periódico de los equipos para garantizar su eficiencia.


La reducción del consumo energético en el hogar no solo es beneficiosa para el bolsillo, sino también para el medioambiente. Adoptar hábitos responsables y optar por electrodomésticos eficientes puede generar un impacto significativo en el ahorro de energía. Con pequeños cambios en la forma de utilizar estos electrodomésticos que más energía consumen es posible mejorar la sostenibilidad y reducir la huella ecológica sin comprometer la comodidad en el hogar. 


lunes, 17 de marzo de 2025

Errores en nuestra casa al estrenar un coche eléctrico: ¡Todo el esfuerzo para nada!

estrenar un coche eléctrico

Comprar un coche eléctrico es una decisión inteligente, sostenible y, seamos sinceros, bastante emocionante. Pero antes de que te sientas como un visionario del futuro al volante, hay algo de lo que nadie habla: ¿está tu casa preparada para este cambio? No todo es enchufarlo y olvidarse. De hecho, son varios los fallos que podemos llegar a cometer al estrenar un coche eléctrico. Hoy, venimos a explicarlos todos. 

Piénsalo. Ya tienes preparado tu garaje para un coche eléctrico. Llevas meses planeándolo. Semanas esperando que te den tu unidad. Por fin la estás llevando a tu casa y, sin casi venir a cuento, te das cuenta que algo está saliendo mal. 

¿Y qué podemos hacer? Bueno, prácticamente no hay nada que no se pueda solucionar en esta vida. Pero, si nos permites, lo ideal será que te prepares con antelación y dejes todo bien preparado para evitar situaciones nada deseables. 

Principales fallos que cometemos al estrenar un coche eléctrico

Aquí van algunos errores que muchos cometen al estrenar un coche eléctrico y cómo evitarlos.

  • Creer que cualquier enchufe sirve
    Primer error de novato: pensar que puedes cargar tu flamante coche eléctrico en el enchufe del garaje como si fuera el móvil. Técnicamente, sí, pero la carga puede durar toda una eternidad y sobrecargar la instalación. Lo ideal es instalar un wallbox, un cargador específico que reducirá los tiempos de carga y optimizará el consumo.
  • No revisar la instalación eléctrica
    Si tu casa es más antigua que la idea del coche eléctrico, es posible que la instalación eléctrica no esté preparada para soportar la carga adicional. Antes de estrenar tu vehículo, un electricista debería revisar que el sistema aguante la potencia necesaria sin provocar apagones en toda la casa.
  • Olvidarse de la tarifa eléctrica adecuada
    Más situaciones en las que estrenar un coche eléctrico puede convertirse en una pesadilla: la sorpresa en la factura. No es lo mismo cargar el coche con una tarifa estándar que con una tarifa específica para vehículos eléctricos, que suele ofrecer precios más bajos en determinadas franjas horarias. Elegir mal puede traducirse en un aumento inesperado del gasto eléctrico.
  • No planificar dónde aparcar y cargar
    Si vives en un edificio de viviendas y piensas que instalar un punto de carga en el garaje comunitario es un trámite rápido, prepárate para una pequeña odisea burocrática. Si no tienes garaje privado, dependerás de la red de carga pública, lo que puede ser un problema si no hay puntos cercanos. Mejor anticiparse a esto antes de hacer la compra.
  • Subestimar el alcance de la autonomía
    Sí, el coche eléctrico tiene una autonomía impresionante… hasta que te das cuenta de que no calculaste bien la distancia hasta la próxima estación de carga. Muchos nuevos propietarios aprenden por las malas que no es lo mismo llenar un depósito en cinco minutos que esperar una hora a que la batería recargue lo suficiente.
  • No aprovechar la energía solar
    Si tienes paneles solares en casa y no los usas para cargar tu coche eléctrico, estás dejando pasar una oportunidad de oro para reducir costes y mejorar la eficiencia energética. Integrar la carga con un sistema de autoconsumo puede ser una inversión que a la larga te haga ahorrar bastante.

Tener un coche eléctrico es una gran decisión, pero como todo cambio, requiere adaptaciones. Evita estos errores y la transición será mucho más fácil y eficiente.