Nos aproximamos a la primavera y, con ella, también a la
subida de temperaturas. ¿Decimos adiós a las bajas temperaturas? Entonces,
quizá tengas la duda de cuándo apagar la calefacción en invierno. ¿Cuál
es el momento más propicio para ello? Vamos a tratar de analizarlo un poco al
detalle a lo largo de estas nuevas líneas de nuestro blog.
Ya sabes que una de nuestras preocupaciones es la de ahorrar
calefacción en nuestras casas sin perder confort ni tener que estar
abrigados en exceso. El hogar es para disfrutar y estar cómodos, no al
revés.
Ahora bien, el punto de confort de cada persona es
diferente, pero la realidad es que, a medida que se acerca la primavera, este
servicio va a ser cada vez menos necesario (por suerte).
¿Cuándo apagar la calefacción en invierno sin perder confort?
Como decimos, el uso de la calefacción es imprescindible en
los meses fríos, pero surge la duda de cuándo es el momento adecuado para
apagarla sin sacrificar el confort del hogar. No solo se trata de evitar el
frío, sino también de optimizar el consumo energético y reducir la factura. A
continuación, te damos algunas claves para saber cuándo apagar la calefacción
en invierno.
1. Temperatura exterior y sensación térmica
El primer factor a tener en cuenta para saber cuándo
apagar la calefacción en invierno es la temperatura exterior. En muchas
zonas, los días soleados de finales de invierno o principios de primavera
pueden hacer innecesario el uso continuo de la calefacción. Una temperatura
exterior superior a los 15 °C durante el día suele ser suficiente para mantener
una casa bien aislada en niveles de confort sin necesidad de calefacción.
2. Aislamiento del hogar
¿Sabías que un buen aislamiento permite conservar el calor
acumulado durante el día y mantener una temperatura agradable sin necesidad de
tener la calefacción encendida toda la noche o durante largos períodos? Si tu
vivienda cuenta con ventanas de doble acristalamiento, paredes bien aisladas y
suelos térmicos, es posible apagar la calefacción antes de lo habitual sin
perder confort.
3. Uso de sistemas programables
Si cuentas con un termostato programable, puedes ajustar la
calefacción para que se apague automáticamente cuando la temperatura interior
sea la adecuada. Una temperatura de confort recomendada en el hogar es de unos
19-21 °C durante el día y entre 15-18 °C por la noche. Si tu casa se mantiene
en estos rangos de forma natural, puedes prescindir de la calefacción.
4. Factores personales y de salud
Las necesidades de calefacción varían según las personas que
habiten el hogar. En casas con bebés, personas mayores o con problemas de
salud, puede ser necesario prolongar su uso un poco más. Sin embargo, en
condiciones normales, si la temperatura es estable y no hay sensación de frío,
se puede apagar sin problemas.
5. Coste energético y sostenibilidad
Este es uno de los principales factores que nos van a marcar
cuándo apagar la calefacción en invierno. El consumo energético de la
calefacción supone un gasto importante en los meses de invierno. Apagarla en
los momentos adecuados no solo reduce la factura, sino que también ayuda a
disminuir la huella de carbono. Aprovechar fuentes de calor natural como la luz
solar y reforzar el aislamiento son estrategias clave para ahorrar energía.