28 enero 2026

Falsos techos: qué son y por qué se instalan en algunas viviendas.


En la construcción de viviendas y el diseño de interiores, hay elementos que funcionan como magia invisible: cambian el espacio sin que siempre nos demos cuenta de su presencia. 

Uno de estos aliados silenciosos son los falsos techos, una solución muy extendida en viviendas, oficinas y espacios públicos que, a primera vista, puede parecer un simple revestimiento. Sin embargo, detrás de su apariencia plana y uniforme hay una ingeniería práctica que responde a múltiples necesidades reales. 

¿Quieres saber qué son exactamente los falsos techos, para qué se utilizan y por qué se instalan en muchos proyectos de construcción o reforma? Hoy te lo contamos.

¿Qué es un falso techo?

Un falso techo es una segunda cobertura instalada por debajo del techo estructural original de una estancia. No forma parte de la estructura portante del edificio, sino que se crea con sistemas ligeros -metal, madera, placas de yeso laminado (también conocidas por la marca Pladur), lamas de PVC o sistemas modulares- para generar una superficie paralela al techo real.

Esta solución queda suspendida unos centímetros por debajo del techo original mediante perfiles metálicos o rastreles fijados en las paredes y el techo, creando un espacio intermedio.

Aunque a simple vista pueda parecer un elemento puramente estético, su presencia responde a funciones técnicas y prácticas muy definidas, que veremos a continuación.

Objetivos que se persiguen con un falso techo

Instalar un falso techo en una vivienda no es solo “bajar” la altura del espacio. Sus aplicaciones responden a metas claras y eficaces en términos de confort, estética y rendimiento técnico. Entre las principales están:

  1. Ocultar instalaciones técnicas

    Tubos de climatización, conductos de ventilación, cableado eléctrico, sistemas de alarma o altavoces integrados quedan discretamente escondidos en el espacio intermedio entre el techo original y el falso techo. Esto permite un acabado limpio sin cableado ni elementos expuestos.

  2. Mejorar la acústica

    Al incorporar materiales absorbentes o perfilerías específicas, los falsos techos ayudan a reducir la reverberación del sonido dentro de un cuarto. Esto es especialmente valioso en salones amplios, estudios, salas de cine en casa o dormitorios con superficies duras.

  3. Aislamiento térmico y eficiencia energética

    La cámara de aire que generan estos techos puede actuar como una barrera adicional respecto al calor o al frío del piso superior. Si se incorporan paneles aislantes, se incrementa la eficiencia térmica de la estancia, reduciendo el consumo energético.

  4. Iluminación integrada y control lumínico

    Con un falso techo es posible empotrar luminarias, focos, tiras LED o sistemas de luz indirecta con gran precisión, sin que se vean cables ni se requieran instalaciones vistas. Esto permite diseñar ambientes con distintas atmósferas lumínicas.

  5. Estética y uniformidad visual

    Permite crear superficies perfectamente lisas y niveladas, ocultar irregularidades del techo original o incorporar elementos decorativos y geometrías modernas que transforman la percepción del espacio.

Aspectos positivos de la instalación de falsos techos

1. Funcionalidad sin comprometer el espacio

Aunque es cierto que un falso techo “rebaja” unos centímetros la altura original, el impacto visual puede ser mínimo si se diseña correctamente. En estancias con techos altos, esta reducción es casi imperceptible y el valor funcional añadido compensa con creces la pérdida de altura.

2. Integración técnica elegante

Un falso techo permite que las instalaciones queden perfectamente integradas, lo que no solo mejora la estética general, sino que facilita el acceso para mantenimiento o futuras modificaciones sin necesidad de picar o romper superficies.

3. Mejora del confort acústico

Si te preocupa el ruido —propio o ajeno— un falso techo con materiales absorbentes puede transformar la experiencia sonora de una habitación, haciéndola más silenciosa y confortable.

4. Aislamiento térmico adicional

Especialmente en climas con variaciones de temperatura importantes, un falso techo con aislamiento puede ayudar a mantener una temperatura interior más estable y reducir la demanda de calefacción o aire acondicionado.

5. Versatilidad en diseño y acabado

Desde superficies completamente lisas hasta composiciones con patrones geométricos, los falsos techos pueden ser personalizados con variedad de materiales, colores y texturas, aportando valor estético a cualquier estancia.

6. Ocultación de defectos

Si el techo original presenta irregularidades, grietas o desperfectos, un falso techo puede ser la solución más limpia y eficiente para conseguir una superficie perfectamente terminada sin intervenciones costosas sobre el techo original.

Conclusión

Los falsos techos son mucho más que una capa superficial: son una técnica constructiva y de diseño con objetivos claros de confort, funcionalidad y estética. 

Aunque reducen unos centímetros la altura de la estancia, sus beneficios en términos de integración de instalaciones, aislamiento acústico y térmico inteligente y posibilidades de diseño hacen que, en muchos casos, sean una de las soluciones más inteligentes y versátiles en una vivienda bien pensada. ¿Qué te parecen a ti?


26 diciembre 2025

¿Es un edificio realmente ecológico? Certificaciones de construcción sostenible

certificaciones de construcción sostenible

La construcción sostenible ha dejado de ser una tendencia para convertirse en una necesidad. Ante el cambio climático, los edificios buscan ser “eco” y “sostenibles” pero ¿qué significa eso realmente? Las certificaciones de construcción sostenible permiten diferenciar proyectos y comprender qué implica su construcción. Además, son la garantía de que un edificio cumple con los estándares de eficiencia energética, sostenibilidad y salud ambiental.

Certificaciones de construcción sostenible

1.- LEED, el sello verde más reconocido

LEED (Leadership in Energy and Environmental Design) es una de las certificaciones más extendidas a nivel internacional. Desarrollada por el U.S. Green Building Council, evalúa 5 áreas principales: ubicación y transporte, eficiencia energética, uso sostenible del agua, selección de materiales y calidad ambiental interior.

Un edificio certificado LEED puede obtener distintos niveles: certificado, plata, oro o platino según la puntuación obtenida en estas categorías. Entre los aspectos más valorados encontramos:

  • Uso de sistemas de climatización y energía renovable eficientes

  • Gestión de residuos durante la construcción

  • Sistemas de iluminación y ventilación

  • Materiales reciclables y de bajo impacto ambiental

LEED no solo certifica el edificio terminado, también evalúa los procesos de construcción y mantenimiento.


2.- BREEAM, la referencia europea

BREEAM (Building Research Establishment Environmental Assessment Method) es la alternativa más popular en Europa. Comparte criterios con LEED, pero su evaluación es más flexible y se adapta al contexto local de cada país.

Analiza categorías como energía, salud y bienestar, transporte, uso del agua, gestión de residuos y ecología. Las calificaciones son pass, good, very good, excellent o outstanding.

Una curiosidad sobre BREEAM es que no solo se aplica a edificios nuevos, sino también a renovaciones y urbanizaciones completas para incentivar la sostenibilidad en toda la planificación urbana.


3.- Passivhaus: eficiencia y confort térmico

Passivhaus es un estándar alemán que pone el foco en la eficiencia energética y el confort interior. El objetivo es reducir al mínimo el consumo de calefacción y refrigeración por medio de aislamiento de alta calidad, ventanas de triple acristalamiento, ventilación mecánica con recuperación de calor y control de puentes térmicos.

Lo más llamativo de Passivhaus es que los edificios certificados pueden mantener temperaturas estables con un consumo energético mínimo, lo que los hace especialmente relevantes en climas extremos.


4.- WELL y otras certificaciones centradas en la salud

Además de la eficiencia y la sostenibilidad ambiental, existen certificaciones que evalúan el bienestar de los ocupantes.

WELL se centra en la calidad de aire, agua, luz, confort térmico y acústico, y alimentación saludable. Es una perspectiva que combina sostenibilidad en salud, destacando que un edificio responsable no solo reduce sus emisiones, sino que también mejora la vida de quienes lo habitan.


¿Por qué son importantes estas certificaciones?

Las certificaciones de construcción sostenible suponen:

  • Eficiencia y ahorro: un edificio certificado tiene un menor consumo energético y menores costes de mantenimiento.

  • Valor añadido: tanto para propietarios como para inversiones, disponer de una certificación reconocida aumenta el atractivo y el valor de la propiedad.

  • Impacto ambiental real: estas certificaciones aseguran que se han edificado bajo decisiones conscientes sobre materiales, energía y gestión de residuos.

  • Salud y confort: algunas certificaciones garantizan un entorno más saludable, ventilado y confortable para los ocupantes.


Las certificaciones y estándares como LEED, BREEAM o Passivhaus son herramientas clave para distinguir un edificio realmente responsable de uno que solo aparenta serlo. Hablamos de mucho más que simples etiquetas, hablamos de ahorro, eficiencia, salud y un impacto ambiental menor. Además, algunas como WELL amplían la mirada hacia el bienestar de los ocupantes.

Conocer estos estándares permite diseñar mejor y valorar lo que realmente significa vivir o trabajar en un espacio sostenible, y por supuesto también elegirlo y para ello:

  • Identifica la certificación más relevante según tu país y tipo de proyecto.

  • Consulta los requisitos y procedimientos específicos de cada estándar.

  • Valora la inversión a largo plazo, pues la certificación puede implicar costes iniciales más altos, pero ahorra energía y mejora el confort durante décadas.

  • Comprueba la integración de la certificación con el diseño y los materiales.

Un edificio sostenible es mucho más que aquel que instala paneles solares: la sostenibilidad tiene que ser parte de la planificación global. Porque hoy, la sostenibilidad en la construcción no es opcional, es un criterio fundamental para el futuro de las ciudades y del planeta.


27 noviembre 2025

Errores en construcción sostenible: fallos reales y cómo evitarlos

 

Errores en construcción sostenible

La construcción sostenible suena a futuro brillante, techos verdes y paneles solares que funcionan solos. Pero la realidad es que, como todo, tiene su lado cómico y trágico a la vez. Muchos proyectos terminan convertidos en anécdotas épicas porque alguien decidió ahorrar en materiales, ignoró instrucciones técnicas o simplemente confió demasiado en la «magia» de la sostenibilidad. Estos errores en construcción sostenible no solo cuestan dinero, sino que también generan historias que merecen ser contadas.

Uno de los problemas más frecuentes es la falta de planificación adecuada. No basta con colocar paneles solares o instalar un sistema de recolección de agua; todo debe integrarse correctamente. Por ejemplo, algunos techos verdes colapsaron por no considerar el peso adicional de la tierra y el agua acumulada. Otros sistemas de recolección de agua fallaron porque los filtros se obstruyeron y nadie los revisó. Aprender de estos tropiezos es fundamental para que la sostenibilidad sea un logro y no un desastre.

Incluso los proyectos más modernos enfrentan desafíos. Las casas pasivas, diseñadas para mantener la temperatura ideal sin calefacción ni aire acondicionado, parecen milagrosas… hasta que se instalan ventanas con aislamiento insuficiente o se colocan puertas mal selladas. Resultado: un consumo energético mayor al esperado y un susto para el bolsillo. Estos ejemplos muestran que la innovación necesita atención al detalle, porque los pequeños fallos pueden convertirse en los protagonistas de las peores historias de la construcción.

Errores en construcción sostenible: aprende de los tropiezos

Fallos comunes y cómo evitarlos:

  • Techos verdes que se derrumban: Muchos diseñadores subestimaron el peso de la vegetación húmeda. Solución: calcular correctamente la carga y usar materiales reforzados para soportarla.
  • Sistemas de recolección de agua que no funcionan: Problemas con filtros, bombas o pendientes incorrectas hicieron que el agua se estancara. Solución: diseño adecuado del sistema y mantenimiento constante.
  • Paneles solares mal orientados: Algunos proyectos colocaron los paneles sin considerar la orientación solar, reduciendo la eficiencia. Solución: análisis previo de la trayectoria solar y estudio de sombras.
  • Aislamiento insuficiente en casas pasivas: Ventanas y puertas mal selladas provocaron fugas de calor. Solución: instalar sistemas de aislamiento certificados y realizar pruebas de hermeticidad.
  • Uso de materiales inapropiados o baratos: Desde madera sin tratamiento hasta pinturas no ecológicas que se deterioran rápido. Solución: invertir en materiales sostenibles certificados y seguir recomendaciones técnicas.
  • Ignorar la climatología local: Construir igual en un clima húmedo y en uno seco genera problemas de humedad o sobrecalentamiento. Solución: adaptar diseño y materiales a las condiciones locales.

Aprender de los errores en construcción sostenible no solo salva proyectos, sino que también protege el planeta y el bolsillo. Con planificación, materiales adecuados y atención a los detalles, la construcción ecológica deja de ser un riesgo y se convierte en una inversión segura y eficiente. Al final, incluso los fallos más épicos sirven para que la próxima vez la sostenibilidad funcione de verdad.

19 noviembre 2025

Casas pasivas: guía para mantener tu hogar fresco en verano y cálido en invierno

 

Si alguna vez has soñado con un hogar que se adapte al clima sin que tengas que mover un dedo, las casas pasivas son prácticamente tu respuesta mágica. Imagina un lugar donde en invierno tu casa se calienta sola y en verano se mantiene fresca, mientras tu factura de luz duerme plácidamente en la estantería. Sí, esto es posible gracias a principios de eficiencia energética que combinan arquitectura inteligente, materiales de alta calidad y un toque de ingeniería que casi parece brujería.

Lo fascinante de las casas pasivas es que no dependen de sistemas de calefacción o aire acondicionado tradicionales para lograr confort. Paredes ultraaislantes, ventanas estratégicamente orientadas, ventilación controlada y un diseño que aprovecha la luz y el calor del sol trabajan juntos para crear un microclima perfecto. Lo mejor es que estas soluciones no solo reducen el consumo de energía, sino que también aumentan la durabilidad del edificio y la salud de quienes lo habitan.

Además, cuando pensamos en transformar viviendas ya existentes, las reformas sostenibles en casa juegan un papel crucial. Incorporar paneles aislantes, ventanas de alta eficiencia y sistemas de ventilación moderna permite que casas más antiguas se acerquen a los estándares pasivos. Es un proceso donde cada decisión cuenta: desde el tipo de material hasta la orientación de cada habitación. El resultado es un hogar confortable, económico y respetuoso con el medio ambiente, sin tener que renunciar a ningún lujo moderno.

Casas pasivas: el futuro del confort y la eficiencia

No se trata solo de una moda arquitectónica. Las casas pasivas representan una revolución silenciosa en cómo entendemos el confort y la sostenibilidad. Mientras que los hogares convencionales dependen de radiadores y aires acondicionados para sobrevivir a los extremos de temperatura, las casas pasivas aprovechan la física, la luz solar y la ventilación cruzada para mantener condiciones ideales. Esto no solo se traduce en ahorro energético, sino también en menos estrés por facturas desorbitadas y una mayor durabilidad de los sistemas de climatización.

Lista de ventajas y aspectos clave de las casas pasivas

  • Aislamiento superior: Paredes y techos diseñados para retener el calor en invierno y bloquearlo en verano.
  • Ventanas estratégicas: Orientación y cristales de alta eficiencia que maximizan la luz y minimizan pérdidas térmicas.
  • Ventilación controlada: Sistemas que permiten renovación del aire sin perder temperatura, evitando humedad y malos olores.
  • Reducción de consumo energético: Menos dependencia de calefacción y aire acondicionado se traduce en facturas más ligeras. 
  • Mayor confort interior: Temperaturas estables durante todo el año y ambientes agradables sin ruidos molestos de sistemas de climatización.
  • Sostenibilidad ambiental: Menor consumo energético significa menor huella de carbono y más respeto por el planeta.
  • Valor a largo plazo: Viviendas eficientes y modernas suelen revalorizarse más rápido y atraer a compradores conscientes del ahorro y la sostenibilidad.

En definitiva, invertir en casas pasivas es apostar por un hogar que se adapta a la vida moderna: cómodo, económico y sostenible. Ya sea que estés construyendo desde cero o planeando una remodelación eficiente, considerar principios de casas pasivas garantiza que tu vivienda sea un refugio inteligente contra los extremos climáticos y un ejemplo de responsabilidad ambiental. Tu casa, tu bolsillo y el planeta te lo agradecerán.


28 agosto 2025

Reformas sostenibles en casa: pequeños cambios con gran impacto para un hogar más ecológico

 

reformas sostenibles en casa

La sostenibilidad dejó de ser una palabra de moda para convertirse en la llave que abre la puerta de un futuro más verde (y de paso, más barato en facturas). Porque no hace falta demoler tu casa entera para dar el salto hacia un estilo de vida más responsable. A veces, un grifo nuevo, una pintura ecológica o una simple bombilla LED hacen más por el planeta que un discurso entero en una cumbre climática. Las reformas sostenibles en casa son, en esencia, pequeños gestos con grandes resultados.

El mito de que la sostenibilidad es cara sigue circulando como una leyenda urbana. Pero, ¿sabías que un electrodoméstico eficiente consume hasta un 50 % menos de energía que tu nevera del pleistoceno? O que un buen sistema de ventilación reduce la humedad y, con ella, los problemas de salud. La buena noticia es que esas mejoras no solo benefician al medioambiente, también a tu bolsillo y a tu bienestar.

Lo más curioso es que muchos pasamos por alto lo básico: el aislamiento inteligente. Ese pequeño detalle que impide que en invierno el calor huya por las rendijas o que en verano tu aire acondicionado tenga que trabajar como un esclavo romano. Puede que no sea la parte más «instagrameable» de una reforma, pero sin duda es una de las más efectivas y sostenibles que puedes implementar.

Reformas sostenibles en casa: pequeños cambios con gran impacto

Lo maravilloso de las reformas sostenibles en casa es que puedes empezar con lo mínimo y aún así notar la diferencia. No se trata de gastar fortunas ni de construir la casa de los Picapiedra en versión eco, sino de aplicar trucos prácticos y conscientes que transforman tu hogar paso a paso.

Aquí tienes algunos ejemplos claros que marcan la diferencia:

  • Iluminación LED en toda la casa: reducen hasta un 80 % el consumo energético, duran años y, de paso, iluminan mejor.

  • Electrodomésticos de bajo consumo: fíjate en la etiqueta energética. Un frigorífico A+++ puede ahorrarte cientos de euros en la próxima década.

  • Materiales reciclados o naturales: el bambú, el corcho o incluso la madera restaurada son resistentes, atractivos y mucho más respetuosos con el planeta.

  • Grifos y cisternas eco: aireadores, duchas de bajo caudal y cisternas con doble descarga para ahorrar litros y litros de agua al año.

  • Paneles solares en versión doméstica: ya no necesitas ser millonario para aprovechar la energía del sol. Existen kits accesibles que alimentan pequeños consumos de forma autónoma.

  • Pinturas ecológicas: libres de compuestos tóxicos y con acabados igual de bonitos que las tradicionales. Mejor para tu salud y para el aire de tu casa.

En definitiva, las reformas sostenibles en casa no requieren grandes inversiones, sino decisiones conscientes que se suman en el día a día. Y aunque no lo parezca, cada detalle importa: desde la bombilla que enciendes hasta la ventana que cierras. El futuro empieza en tu salón, y está en tus manos hacerlo más verde.

15 julio 2025

Aislamiento inteligente: el secreto para pagar menos en la factura de la luz

aislamiento inteligente


Si lo tuyo es andar apagando luces como si fueras el guardián de la energía, este post te va a interesar. Hablamos de aislamiento inteligente, el truco maestro para dejar de pelearte con la factura de la luz y, de paso, vivir más cómodo. No se trata de forrar tu casa con mantas, sino de entender cómo los materiales y las técnicas adecuadas pueden convertir tu salón en un oasis térmico sin necesidad de aire acondicionado a tope ni calefacción todo el día.

El aislamiento inteligente es algo más que una moda ecológica: es pura lógica aplicada a tu bolsillo y a tu bienestar. Ventanas que cierran como deben, paredes que no parecen de papel, suelos que no te congelan los pies… todo suma. Y lo mejor es que hoy en día existen materiales eco-friendly que no solo aíslan, sino que además respetan el planeta. Por ejemplo, la lana de oveja, el corcho o el celulosa reciclada, que dan calorcito sin hacer daño a nadie.

Y aquí viene el dato curioso que muchos pasan por alto: el aislamiento inteligente también tiene mucho que ver con la economía circular en construcción. Esto significa que los materiales que se usan pueden tener más de una vida, reciclarse o reutilizarse, evitando que acaben en un vertedero. Así, no solo ahorras tú, sino que se ahorra en recursos para todos. Apostar por aislamiento sostenible es un doble win: para el planeta y para tu cartera.

Aislamiento inteligente para un hogar más cómodo y sostenible

A estas alturas ya tienes claro que el aislamiento inteligente no es solo cosa de casas ultra modernas o chalets de diseño. Sirve para cualquier vivienda, desde el piso más humilde hasta el ático más chic. Lo importante es saber por dónde se escapa el calor o entra el frío y actuar. Un buen aislamiento puede reducir hasta un 30% el gasto en climatización, lo cual, en términos de facturas, es una alegría.

Ahora vamos a lo práctico:

  • Paredes que no filtran: Colocar paneles de aislamiento de celulosa, corcho o fibra de madera marca la diferencia. No es solo cuestión de estética, es funcionalidad pura.

  • Ventanas bien cerradas: Cambiar a ventanas de doble o triple acristalamiento no es un capricho, es una inversión. El calor no se escapa y el ruido tampoco entra.

  • Suelos y techos a prueba de clima: Añadir capas aislantes bajo el suelo o en el falso techo ayuda a mantener una temperatura estable y reduce el consumo energético.

  • Materiales eco-amigables: Lana de oveja, algodón reciclado, celulosa... Son opciones que combinan rendimiento y respeto por el entorno.

  • Diagnóstico previo: Antes de lanzarte, revisa con un profesional dónde fallan los puntos térmicos de tu casa. Aislar sin estrategia es como echar agua en un cubo con agujeros.

En resumen, el aislamiento inteligente es la clave para pagar menos en la factura de la luz, vivir más a gusto y, de paso, cuidar un poquito el planeta. Piénsalo: menos gasto, más confort y cero peleas con el termostato.

30 mayo 2025

Economía circular en construcción: cómo diseñar pensando en el desmontaje



 El sector de la construcción siempre ha funcionado bajo un modelo lineal: extraer, construir, usar y tirar. Pero esto ya no es sostenible. La economía circular en construcción es evidentemente necesaria, es una estrategia imprescindible para evitar las emisiones derivadas de la demolición, la generación de residuos y la presión sobre los recursos naturales.

Una de las ideas clave es construir pensando en el desmontaje. Esto significa diseñar estructuras que puedan reutilizarse o reciclarse desde un punto de vista sistémico que facilite la deconstrucción reduciendo costes, residuos y emisiones.


Esto es lo que supone la economía circular en construcción

Aplicar la economía circular en este sector implica un cambio de paradigma que, frente al modelo tradicional, propone:

  • Diseñar en base a reversibilidad y modularidad.

  • Utilizar materiales reutilizables, reciclables o biocompatibles.

  • Recurrir a ensamblajes secos y desmontables, evitando las uniones permanentes.

  • Facilitar la clasificación y trazabilidad de los materiales para su futura reutilización.

  • Promover el mantenimiento, la actualización y la adaptación sin necesidad de destruir los sistemas anteriores.

El objetivo de todo esto es ambiental, pero también económico: se reducen los costes de demolición, se valorizan los materiales reutilizados y las tasas de residuos son menores.


¿Cómo diseñar para desmontar? Principios clave

1.- Módulos y sistemas reversibles

  • Los módulos estandarizados facilitan el montaje y el desmontaje.

  • Se trata de elementos que pueden extraerse sin dañar el conjunto como los paneles de fachada prefabricados o las estructuras de madera laminada.

  • También se priorizan las uniones mecánicas desmontables frente a las uniones químicas o las soldaduras permanentes.

2.- Materiales con varias vidas

Es importante que los materiales empleados puedan reutilizarse como por ejemplo:

  • Madera técnica o procedente de estructuras anteriores.

  • Acero estructural que pueda desmontarse y recortarse.

  • Revestimientos que se retiren sin dañar como las losetas flotantes o los paneles atornillados.

  • Vidrio templado en marcos desmontables.

4.- Flexibilidad y mantenimiento

  • Se trata de diseñar espacios que puedan adaptarse a nuevos usos sin tener que derribar, rehacer instalaciones o cambiar los tabiques.

  • Lo que buscamos es reducir la obsolescencia y alargar la vida útil del edificio.

5.- Documentación técnica y trazabilidad

  • La economía circular en construcción tiene que dejar rastro.

  • La documentación BIM (Building Information Modeling) permite registrar aspectos como la composición, ubicación y características de cada elemento.

  • Esto facilita futuras intervenciones y optimiza la gestión de activos durante el ciclo de vida del edificio.


Beneficios a medio y largo plazo de este tipo de construcción

Estos beneficios son reales y muy positivos:

  • Ahorro en costes de desmantelamiento y transporte de escombros.

  • Reducción de residuos de demolición (solo en la UE, la construcción general el 40% de los residuos sólidos).

  • Cumplimiento de la normativa medioambiental con exigencias cada vez más altas como la taxonomía verde, ESG, o la economía circular obligatoria en concursos públicos.

  • Reaprovechamiento de los materiales que en el modelo lineal no existirían.

  • Mejora de la imagen corporativa y el posicionamiento de las empresas constructoras y promotoras al comprometerse con la sostenibilidad.

Pero a pesar de todos estos beneficios, ¿está la industria preparada para asumir un nuevo modelo no lineal? La transición hacia una economía circular en construcción requiere nuevos procesos, formación técnica, colaboración entre distintos agentes implicados.

Arquitectos, ingenieros, fabricantes, empresas de demolición y reciclaje tienen que trabajar coordinadamente para que este modelo sea viable. 

El usuario también tiene que demandar este tipo de construcción. Obviamente su coste inicial es más alto, pero el valor completo del ciclo de vida es mucho mayor y hace posible esta práctica.

La sostenibilidad en obra no es únicamente elegir materiales respetuosos y reducir las emisiones. Es repensar el edificio como un conjunto de recursos con valor en el futuro. Porque la economía circular en construcción es una necesidad urgente.